En la idea griega del mundo, el CAOS es el inconmensurable espacio vacío de donde todo salió. Es aquello que existe antes que el resto de los dioses y fuerzas elementales, es decir, el estado primigenio del cosmos infinito. Del Caos surgieron GEA (la Tierra), TÁRTARO (los Infiernos), EROS (el Amor), NIX (la Noche) y ÉREBO (la Oscuridad), los cuales dieron forma y estructura a todas las cosas.

En la mitología griega, HIPNOS (el Sueño) es hijo de Nix. Por contra, su paternidad no confirmada apunta: en una versión de los hechos, que nació sin intervención masculina; y en otra, que su padre era al mismo tiempo el hermano de su madre, Érebo. Hipnos vivía en una cueva de su tío en la que el sol nunca brillaba. La caverna tenía en la entrada muchas amapolas y flores hipnóticas, y se encontraba bajo una isla griega por donde pasa el Río Lete, conocido como el río del olvido, en las orillas de las oscuras playas del extremo occidental del OCÉANO. La diosa HERA (la Familia, protectora del Matrimonio y de la Maternidad) le prometió a Hipnos la mano de PASÍTEA (representante de las Alucinaciones y los Alucinógenos) a cambio de que consiguiera dormir a su hermano y legítimo esposo el Rey de dioses ZEUS (dios del Cielo y el Trueno). Hipnos accedió, pero Zeus consiguió despertar y quiso mandarlo fuera del Monte Olimpo. Pero su madre, Nix, intervinó mostrando el poder que tenía sobre los dioses y los hombres.

Fruto de su matrimonio con Pasítea, Hipnos tuvo mil hijos, los ONIROS. Eran éstos las mil personificaciones de los sueños. Los dioses les enviaban cada noche sueños a los mortales volando con sus alas negras, cuales murciélagos, desde las dos puertas situadas en la cueva del Érebo: los sueños auténticos inspirados por los dioses surgían de una puerta hecha de cuerno (juego de palabras griegas para “cuerno” y “cumplir”); mientras que los sueños falsos se abrían paso desde una puerta hecha de marfil (juego de palabras griegas para “marfil” y “engañar”). Mientras que el resto de Oniros creaban los sueños de los mortales, los tres más importantes eran los encargados de crear los sueños de los reyes: MORFEO, que considerado el jefe de estos se ocupaba del contenido animado de los sueños, es quien más que ninguno representa los rasgos, andares y discurso de los hombres, su ropa y sus gestos. Él refleja solo a los hombres; IQUELO, llamado así entre los dioses, o FOBETOR, nombre que los mortales dan a Iquelo, es el responsable de sueños, habitualmente proféticos, en los que aparecen animales como las bestias, los pájaros y serpientes corredizas y largas; y FANTASO, que se encarga de los sueños en los que aparecen seres inanimados de la naturaleza como la tierra, agua, roca y madera.

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